Pekín – La dirigencia china ha anunciado que acelerará sus políticas de autosuficiencia científica y tecnológica, profundizando el impulso hacia industrias como la inteligencia artificial, la robótica y la energía limpia.
El cambio de rumbo llega en un contexto de crecientes tensiones con Estados Unidos, que ha impuesto controles más estrictos al acceso chino a semiconductores y tecnologías críticas. El nuevo plan refuerza la estrategia de Beijing de reducir la dependencia exterior y asegurar su competitividad global en el siglo XXI.

