
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado al alza su previsión de crecimiento económico mundial para 2025, situándola en un 3,2%, cuatro décimas por encima de las estimaciones anteriores. Esta mejora se atribuye a una menor incidencia de los aranceles gracias a los acuerdos comerciales, aunque el organismo advierte sobre la persistente debilidad del comercio y las crecientes tensiones geopolíticas.
Desaceleración en economías avanzadas
Las economías avanzadas, como Estados Unidos y la eurozona, experimentarán un crecimiento moderado. Se proyecta que el PIB de EE. UU. crezca un 2%, mientras que la eurozona mantendrá un ritmo discreto, estimándose en torno al 1,2%. En contraste, las economías emergentes mantendrán un ritmo de crecimiento similar al año anterior, con una tasa del 4,2%. Destacan especialmente los avances de China (4,8%) y la India (6,6%).
Riesgos y desafíos persistentes
A pesar de las cifras positivas, el FMI alerta que el aumento del proteccionismo está lastrando las relaciones comerciales. Los intercambios comerciales se espera que crezcan a una tasa del 2,9% en el periodo 2025-2026, medio punto porcentual por debajo del ritmo registrado en 2024.
Además, la inflación mundial, aunque en descenso, se mantiene en niveles elevados, especialmente en economías avanzadas, lo que podría afectar el poder adquisitivo y la estabilidad económica.

