Zhi Dong Zhang, conocido como “Brother Wang”, fue detenido en Cuba tras escapar en julio de un arresto domiciliario en la Ciudad de México. Este capo chino del fentanilo estaba vinculado al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y es buscado por Estados Unidos por tráfico de drogas y lavado de dinero.
¿Quién es “Brother Wang”?
Zhi Dong Zhang, de nacionalidad china, operaba como intermediario clave en el tráfico de precursores químicos para la producción de fentanilo y metanfetaminas. Entre 2020 y 2021, se estima que lavó al menos 20 millones de dólares mediante más de 150 empresas fantasma. Su red criminal tenía alcance en al menos tres continentes, con operaciones en Estados Unidos, México y Asia.
La fuga en México
En octubre de 2024, Zhang fue arrestado en una lujosa residencia en Lomas de Santa Fe, Ciudad de México, en un operativo conjunto de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y la Fiscalía General de la República. A pesar de las solicitudes de extradición de Estados Unidos, un juez mexicano le otorgó arresto domiciliario en julio de 2025. Durante la madrugada del 11 de julio, Zhang escapó a través de un túnel que conectaba su vivienda con una propiedad contigua, burlando la vigilancia de la Guardia Nacional.
Recaptura en Cuba
Tras su fuga, Zhang intentó ingresar a Rusia con un pasaporte falso, pero fue rechazado. Posteriormente, ingresó a Cuba bajo la misma identidad falsa. Las autoridades cubanas confirmaron su detención el 11 de julio de 2025 y notificaron a México sobre su captura. Se espera que sea extraditado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por tráfico de más de 3,000 kilos de drogas y complicidad en lavado de dinero a gran escala.
Impacto en la lucha contra el narcotráfico
La recaptura de Zhang representa un golpe significativo contra las organizaciones criminales transnacionales. Su captura fue posible gracias a la cooperación internacional y al trabajo conjunto de las autoridades de México, Estados Unidos y Cuba. Se espera que su extradición a Estados Unidos refuerce los esfuerzos para desmantelar las redes de tráfico de fentanilo y metanfetaminas.

