El dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, lanzó una fuerte acusación contra el cardenal Baltazar Porras, señalándolo sin pruebas de haber intentado obstaculizar la canonización del Dr. José Gregorio Hernández, quien fue elevado a los altares el pasado 19 de octubre en Roma.
Durante la inauguración de la Sala de Autogobierno en la parroquia Sucre de Caracas, Maduro afirmó:
“Algunos curas, como Baltazar Porras, dedicaron su vida a conspirar contra José Gregorio Hernández, pero ha sido derrotado por Dios y por el pueblo”.
Estas declaraciones se producen después de que el cardenal Porras, en un acto en Roma previo a la canonización, denunciara la “militarización” del Estado venezolano, la persecución a la disidencia y las violaciones de derechos humanos, calificando la situación del país como “moralmente inaceptable”.
Maduro también recordó que el proceso de canonización de José Gregorio Hernández comenzó en 1949 y fue obstaculizado por la curia eclesiástica de la época. A pesar de ello, destacó que el pueblo venezolano logró la canonización del “Médico de los Pobres” y de la madre Carmen Rendiles, elevándolos a la santidad.
Estas tensiones reflejan la creciente polarización entre el régimen venezolano y la Iglesia Católica, especialmente en un contexto donde la canonización ha sido utilizada por diversos sectores como una plataforma para expresar demandas políticas y sociales.

